jueves, 22 de mayo de 2014

INSOMNIO 1



Como cuando las letras te empujan de la cama y no te dejan dormir, tan solo soñar




Esa maldita manía de permitirle a mis manos sentir.

Dejar que desdibujen el orden pre establecido de la diplomacia.

Romper el papel con alaridos de placer.

Cocer las letras en la oscuridad y entregarse a la incertidumbre.

Penetrar el lienzo, el papel y una piel, sin permiso.

Despertar embriagada de palabras, con piernas y mente dispuestas a la fértil imaginación.

Correr con la mano para alcanzar el momento perfecto y descifrar tu mirada encriptada en la ventana.

Ausencia de escrúpulos lingüísticos.

Avatares del silencio supuesto, cuando los gritos feroces de las palabras en mi cabeza despiertan y enloquecen sin razón aparente.

Una noche más, enfrentándome a la indomable sed de redactar.
  

TE EXTRAÑO TAN SEGUIDO, QUE YA NO ES EXTRAÑO





Fantasma: a veces, cuando apareces y tu figura es tan real, tu aroma se me mete dentro y perdura incluso hasta cuando vuelves a estar ausente. Es un estado concurrido el que mi memoria no retenga el diseño de tu rostro y se pierda en el tiempo intentado dibujarte, retratarte con defectos, con esos detalles que te hacen tan penetrante y exótico. Si tan solo desaparecieras por completo para extrañarte de verdad o por lo menos reconocieras tu taciturno movimiento y dejaras de hacerte indispensable en mis decisiones. Deja de preguntarme, si no estarás para ver la respuesta, deja de soñarme y de pensarme. Quiero creer que tu olvido mentiroso se debe al desahuciado desierto del desamor y no a una sucia estrategia para mantenerme en el laberinto de tu corazón.